Importancia del reciclaje en la industria automotriz

Cuando un vehículo se avería o se estropea, abandonarlo no es el mejor camino. En Desguaces Monzón promovemos el reciclaje de vehículo para beneficiar al medioambiente y a los compradores de piezas de segunda mano, ya que de cada vehículo es posible reutilizar más de 3000 piezas.

Los vehículos que ya no son utilizables o que tienen daños irreparables son desmantelados y sus componentes se separan para su reciclaje, lo que permite aprovechar al máximo los materiales y evitar que terminen en vertederos y generen contaminación. Por ejemplo, los parabrisas de los automóviles pueden ser reutilizados para fabricar copas de vino.

En este sentido, la ONU asegura que “en la naturaleza no existe la basura, ya que todo lo que hay en ella se reutiliza o se recicla”. La industria automotriz ha dado un giro muy importante en los últimos años en cuanto a sostenibilidad se refiere.

Cuando un vehículo no puede ser reparado, debe ser llevado a un Centro Autorizado de Tratamiento (CAT), como es el caso de Desguaces Monzón. Debemos ajustarnos a las exigencias de gestión y protección medioambiental, en los que siguen estos pasos:

  1. Se tramita un certificado de destrucción que permita hacer su tratamiento correctamente.
  2. Se descontamina el automóvil.
  3. Mediante el desmontaje se procede a extraer aquellos componentes que se pueden reutilizar y se revisan las piezas que serán destinadas a la venta de segunda mano.
  4. El automóvil se lleva a la planta de fragmentación, donde se codifican y se categorizan las partes para reciclarlas en función de su origen: metal y no metal.
  5. Los deshechos ya procesados son procesados para reciclaje o para valoración energética, se almacenan y se ponen a la venta.

Pero ¿qué tipo de piezas se pueden reciclar? Aparte de los más conocidos accesorios, como los asientos o las rejillas, también pueden aprovecharse elementos de mecánica, como las cajas de cambio o las suspensiones; de electricidad, como las cajas de fusibles o las bombas de carburante; o elementos de la carrocería, como las puertas o el parachoques. De esta forma, se disminuye la cantidad de coches abandonados que hay en las vías públicas y se canaliza el manejo de sustancias peligrosas y tóxicas.

Aparte de poder aprovechar las piezas, llevar tu vehículo a un CAT también tiene beneficios para el medioambiente ya que evitarás, entre otros, la emisión de CO2 a la atmósfera. Además, la flora y la fauna de nuestro planeta también se ve beneficiada con estas acciones porque la extracción del acero para construir nuevos automóviles es una actividad muy contaminante y perjudicial para la Tierra.

Un estudio de la ONU asegura que la industria automotriz genera alrededor del 18% de las emisiones de CO2, a lo que habría que sumar los residuos peligrosos que pueden ser mal gestionados y generar un peligro para el planeta, como son los ácidos de las baterías o los líquidos de freno.

En la actualidad, el reciclaje de vehículos se ha convertido es una práctica fundamental para preservar el planeta y el medioambiente, y ayudar así a reducir la contaminación. Nos encontramos en un punto de inflexión hacia un futuro más verde sacándole provecho al reciclaje, pasando a formar una economía circular; mejorando las prácticas de consumo para reducir la huella de carbono y la contaminación.

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